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Consumo del suelo radiante

El consumo del suelo radiante es relativamente menor en comparación con otros sistemas de calefacción que utilizan la energía de manera tradicional. Este sistema permite un ahorro de entre un 20 % y un 30 % mayor con respecto a los sistemas tradicionales de calefacción. El consumo del suelo radiante se minoriza debido a que este sistema distribuye el calor a todo el ambiente del lugar en donde está instalado, a través de unos tubos de diferentes materiales, y para su funcionamiento requiere una temperatura menor a otros sistemas de calefacción, obteniendo el mismo resultado, por lo cual se gana en ahorro sin perder en cantidad ni calidad de calor otorgado.

consumo del suelo radianteLa diferencia entre el consumo de los sistemas comunes de calefacción y el consumo del suelo radiante radica en el hecho de que los primeros utilizan la convección como sistema de transmisión de calor. La gran desventaja de este sistema es que, al calentar el aire, mediante el cual nos calentamos nosotros, éste sube y su aprovechamiento es mínimo. En cambio, la calefacción por suelo radiante, que consta de variados modelos de calefacción, distribuye el calor por todo el ambiente y es muy ventajosa su ubicación, pues al otorgar calor desde el suelo genera un clima cálido desde el nivel donde se encuentran los habitantes del hogar o vivienda.

 
 

Los diferentes sistemas de calefacción por suelo radiante se dividen en el sistema de calefacción eléctrica, el sistema de calefacción por agua caliente y el de calefacción por hilos de fibra de carbono. El sistema de calefacción eléctrico está formado por una serie de cables calefactores, y al ser un sistema de calefacción a baja temperatura, es uno de los de menor consumo. La emisión de calor por radiación resulta ventajosa debido a que genera una temperatura seca en el aire, lo cual es favorable además para la salud. El consumo del suelo radiante se determina no sólo por el sistema de calefacción a utilizar sino también por la ubicación del hogar y su orientación. Se pueden tener en cuenta además ciertos métodos simples de ahorro efectivo, por ejemplo, mantener encendida la calefacción entre determinada cantidad de horas diarias, con lo que se logra mantener la temperatura por el día completo y se obtiene un ahorro de energía mayor. Así mismo, el consumo del suelo radiante se puede calcular por la cantidad de días al año en que se utilizará el sistema y por la cantidad de horas diarias, las cuales variarán seguramente dependiendo del clima característico del lugar donde se ubica la vivienda o edificio a calentar. Por ello es que el consumo del suelo radiante se calcula dependiendo la zona geográfica, el clima y el tiempo de encendido del sistema.

¿Cómo medir el consumo del suelo radiante?

dispendio de la loza radianteSe han realizado numerosos estudios con el fin de determinar aproximadamente el nivel de consumo del suelo radiante, principalmente en zonas donde este sistema de calefacción es más utilizado actualmente, como por ejemplo en varios países de Europa. Los mismos estiman, según la cantidad de horas y de días que se empleará el sistema de calefacción anualmente, el consumo del suelo radiante y el costo que el mismo implicará en un hogar para una familia tipo (matrimonio y dos hijos). El consumo del suelo radiante es menor además, con respecto a los sistemas tradicionales, debido a que no implica ser encendido ni apagado regularmente, siendo el encendido el momento de consumo mayor de energía pues el sistema requiere de un gran gasto de energía para generar nuevamente calor luego de haber estado apagado. A este sistema no es necesario apagarlo ya que es regulado por un termostato, por lo cual puede mantenerse encendido y nivelado a temperaturas mínimas para evitar el gasto innecesario de energía.

El consumo del suelo radiante puede aminorarse al realizar instalaciones independientes en las distintas estancias o partes del hogar, ya que en estos casos se usan termostatos independientes, lo cual nos otorga la posibilidad de regular la energía a consumir por área. Además es importante considerar el tipo de suelo en que se empleará el sistema, pues si contamos con cerámicas, loza o mármol obtenemos una mayor y mejor distribución de calor que en caso de contar con pisos de madera, por ejemplo.

Es además considerablemente menor el consumo del suelo radiante con respecto al consumo de energía que genera la instalación de calefacción radiante en un techo. Esto se debe a que esta última genera calor en la parte superior de la vivienda, con lo cual el espacio en que transitan los habitantes del hogar tarda más en calentarse, no obstante, este mecanismo es relativamente mucho más eficiente que los sistemas tradicionales, pues estos últimos no distribuyen el calor en todo el ambiente de manera uniforme como sí lo hacen los sistemas de calefacción radiante. Es importante destacar que la temperatura que requiere un radiador para calentar el ambiente de una casa consiste en unos 70 grados centígrados, mientras que el consumo del suelo radiante es de solamente 40 grados para lograr el mismo resultado. Esta temperatura además variará dependiendo del material del suelo el cual debe ser preferentemente un buen conductor de calor. Podemos decir entonces que, para realizar el cálculo de consumo del suelo radiante se deben tener en cuenta todos los factores que nombramos anteriormente.